
La historia de Bodegas Xaló está estrechamente ligada a la historia de la viticultura de la Vall de Pop, una tierra donde el cultivo de la vid forma parte del paisaje y de la cultura local desde hace siglos. Generación tras generación, agricultores de Xaló, Llíber y los pueblos de su entorno han trabajado unas tierras que han dado lugar a dos de las variedades más representativas de la comarca: la Moscatel y la Giró.
La Moscatel ha sido durante siglos uno de los grandes motores agrícolas y comerciales de la zona, mientras que la Giró ha permanecido vinculada a las laderas y terrenos de montaña, formando parte de la tradición vitivinícola local. Sobre este legado, y con la voluntad de preservar y dar continuidad a una forma de entender el vino profundamente ligada al territorio, nació en 1962 la Cooperativa Valenciana Virgen Pobre de Xaló.
Hoy, más de seis décadas después, Bodegas Xaló continúa manteniendo viva esa herencia, combinando tradición, conocimiento y evolución para elaborar vinos, mistelas y vermouths que reflejan la identidad de la Vall de Pop y la Marina Alta.
Mucho antes de la creación de Bodegas Xaló, la vid ya formaba parte de la vida cotidiana y de la economía de la Vall de Pop. La historia nos cuenta que ya en 1472 el campesinado musulmán del Vall de Xaló constituía una importante fuente de abastecimiento de uvas pasas para los mercaderes del Reino de Valencia, reflejando la relevancia que tenía la agricultura de la zona desde hace siglos.
Con el paso del tiempo, el cultivo de la variedad Moscatel Romano, también conocida como Moscatel de Alejandría, fue ganando protagonismo en los suelos fértiles del valle. Durante los siglos XVIII y XIX, la producción de pasa se convirtió en uno de los grandes motores económicos de la comarca, impulsando un importante comercio de exportación hacia diferentes países de Europa y América.
Aquella actividad no solo contribuyó al desarrollo económico de la Vall de Pop, sino que también ayudó a definir una cultura agrícola y vitivinícola propia que ha llegado hasta nuestros días. La Moscatel pasó a formar parte de la identidad de estas tierras, dejando una huella que todavía puede apreciarse en el paisaje, en las tradiciones locales y en muchos de los vinos y mistelas que siguen elaborándose en la comarca.
Esta herencia vitivinícola, construida durante generaciones de agricultores, constituye el origen de una historia que continúa viva hoy en Bodegas Xaló.
La diversidad de paisajes y suelos de la Vall de Pop ha desempeñado un papel fundamental en la historia vitivinícola de la comarca. A lo largo de generaciones, los agricultores han aprendido a aprovechar las características de cada terreno para cultivar las variedades que mejor se adaptan a cada entorno.
En las zonas más elevadas, con altitudes superiores a los 400 metros sobre el nivel del mar, se encuentran parajes como Bèrnia, Cau, Planises o Maserof. Sus suelos calcáreos y pedregosos, junto con las condiciones propias de la montaña mediterránea, han estado tradicionalmente ligados al cultivo de la variedad Giró, una uva autóctona que forma parte de la identidad vitivinícola de la comarca y que ha acompañado a generaciones de agricultores de la zona.
Por otro lado, los suelos más profundos y fértiles del Pla de Llíber han favorecido históricamente el desarrollo de la Moscatel Romano o Moscatel de Alejandría. Esta variedad ha sido durante siglos una de las grandes protagonistas de la agricultura local, tanto por su relación con la producción de pasa como por su papel en la elaboración de vinos y mistelas que forman parte del patrimonio gastronómico de la Marina Alta.
La combinación de estos paisajes, variedades y conocimientos transmitidos de generación en generación ha contribuido a definir el carácter de los vinos elaborados en la comarca. Un patrimonio agrícola y cultural que continúa formando parte de la identidad de Bodegas Xaló en la actualidad.

A principios del siglo XX, la agricultura de la comarca tuvo que enfrentarse a uno de los momentos más difíciles de su historia. La crisis del negocio pasero, que durante décadas había sido uno de los principales motores económicos de la Vall de Pop, coincidió con la llegada de la filoxera, una plaga que afectó gravemente a los viñedos y puso en peligro el futuro de numerosas explotaciones agrícolas.
Aquellos años marcaron un punto de inflexión para muchas familias que habían vivido tradicionalmente del cultivo de la vid. La viticultura de la comarca tuvo que adaptarse a una nueva realidad y buscar fórmulas que permitieran garantizar su continuidad.
Fue en este contexto cuando, en 1962, catorce agricultores decidieron unir sus esfuerzos y crear la Cooperativa Valenciana Virgen Pobre de Xaló. Su objetivo era trabajar de forma conjunta para proteger el cultivo de la vid, mejorar la elaboración de sus productos y asegurar un futuro para una actividad que formaba parte de la identidad de la comarca desde hacía siglos.
Aquel proyecto nacido de la colaboración, el esfuerzo y la voluntad de preservar una tradición agrícola común se convirtió en el origen de la actual Bodegas Xaló. Más de seis décadas después, el legado de aquellos catorce agricultores continúa siendo uno de los pilares fundamentales de la bodega y de su compromiso con la viticultura de la Vall de Pop.
El legado de aquellos catorce agricultores continúa muy presente en la identidad de la bodega. Una muestra de ello es el vino 1962 Origen Edición Limitada, creado como homenaje al año de fundación de la Cooperativa Valenciana Virgen Pobre de Xaló y al esfuerzo de las personas que hicieron posible su nacimiento. Elaborado a partir de la variedad Giró, este vino representa el vínculo entre la tradición vitivinícola de la comarca y la evolución de la bodega a lo largo de las últimas décadas. La cosecha 2022 obtuvo además la medalla de bronce en los Premios ASPA 2026, un reconocimiento que demuestra cómo aquel proyecto iniciado en 1962 continúa dando sus frutos más de sesenta años después.

Lo que comenzó en 1962 como la iniciativa de catorce agricultores comprometidos con el futuro de la viticultura local fue creciendo progresivamente hasta convertirse en una de las principales cooperativas vitivinícolas de la Marina Alta.
Los primeros años estuvieron marcados por el esfuerzo colectivo y el aprovechamiento de los recursos disponibles. El edificio de la bodega comenzó a construirse a principios de los años sesenta, incorporando material aportado por los propios socios, como prensas, depósitos y toneles que hasta entonces habían formado parte de pequeñas bodegas familiares repartidas por la comarca.
Junto a estos elementos materiales también se reunieron conocimientos, experiencia y formas de trabajar transmitidas durante generaciones. La sabiduría de aquellos agricultores permitió sentar las bases de una bodega que nacía con el objetivo de preservar la tradición vitivinícola de la zona y dar valor al trabajo realizado en los viñedos.
Con el paso de los años, la cooperativa fue ampliando sus instalaciones, incorporando nuevas tecnologías y adaptándose a las necesidades de cada momento. De aquellas primeras elaboraciones y mistelas cuya comercialización se realizaba principalmente a granel, se pasó progresivamente a la elaboración y embotellado de vinos propios, manteniendo siempre el vínculo con las variedades y el territorio que habían dado origen al proyecto.
Actualmente, Bodegas Xaló reúne a más de 400 socios cuyas parcelas se distribuyen principalmente entre los términos municipales de Xaló, Llíber y Alcalalí, aunque también cuenta con presencia en otras localidades cercanas. Este carácter comarcal ha permitido mantener vivo el modelo cooperativo que impulsó su fundación y seguir contribuyendo al desarrollo de la viticultura de la Vall de Pop y de la Marina Alta.
A lo largo de más de seis décadas, Bodegas Xaló ha evolucionado sin perder el vínculo con sus orígenes. La modernización de las instalaciones y la incorporación de nuevos procesos de elaboración han permitido adaptar la bodega a las exigencias actuales, manteniendo al mismo tiempo el respeto por las variedades y la tradición vitivinícola de la comarca.
Uno de los cambios más importantes ha sido la evolución desde la comercialización de vinos y mistelas a granel hacia la elaboración y embotellado de productos propios. Este proceso ha permitido poner en valor el trabajo realizado en los viñedos y acercar al consumidor vinos, mistelas y vermouths que reflejan el carácter de la Vall de Pop y de la Marina Alta.
Durante estos años, la bodega ha continuado trabajando con la Moscatel, la variedad más representativa de la comarca y protagonista de muchos de sus vinos, mistelas y vermouths. Al mismo tiempo, también ha contribuido a mantener viva la tradición de la variedad Giró, una uva histórica ligada a las tierras de montaña de la zona y que forma parte del patrimonio vitivinícola local.
La combinación entre tradición y evolución ha dado lugar a nuevos proyectos que buscan seguir poniendo en valor la identidad de la comarca a través del vino. Ejemplos de ello son elaboraciones que recuperan variedades tradicionales y exploran nuevas formas de expresión, manteniendo siempre el vínculo con el territorio que ha dado origen a la bodega.
Esta evolución también se ha visto reflejada en los reconocimientos obtenidos por la cooperativa y sus productos durante los últimos años. Además de los premios logrados por numerosos vinos, mistelas y vermouths en distintos certámenes especializados, en 2026 la Cooperativa Valenciana Virgen Pobre de Xaló recibió el Premio Agrovalor a la Promoción y Comercialización de Productos Agroalimentarios, un reconocimiento al trabajo realizado para llevar la esencia de la Vall de Pop más allá de la comarca y seguir impulsando el valor de la agricultura, la cooperación y los productos de la tierra.

Más de seis décadas después de su fundación, Bodegas Xaló continúa avanzando sin perder de vista los valores que dieron origen a la cooperativa. El trabajo de cientos de socios, el cuidado de los viñedos y la apuesta por las variedades tradicionales siguen formando parte del día a día de una entidad profundamente ligada a la Vall de Pop y a la Marina Alta.
Cada nueva vendimia representa una oportunidad para seguir construyendo el futuro sobre los cimientos de una tradición vitivinícola que se remonta siglos atrás. Una labor que combina el conocimiento acumulado durante generaciones con la voluntad de seguir evolucionando y ofreciendo productos que reflejen la identidad de su territorio.
Durante los últimos años, este trabajo se ha visto reconocido tanto por los premios obtenidos por numerosos vinos, mistelas y vermouths de la bodega como por reconocimientos a la propia cooperativa. Estos galardones son una muestra de la dedicación de socios y trabajadores por mantener vivo un legado que forma parte de la historia agrícola y cultural de la comarca.
Sin embargo, el mayor valor de Bodegas Xaló sigue siendo el mismo que impulsó a aquellos catorce agricultores en 1962: la unión de personas comprometidas con la tierra, con sus variedades tradicionales y con la voluntad de preservar y compartir la cultura vitivinícola de la Vall de Pop.
Hoy, esa historia continúa escribiéndose en cada vendimia, en cada viñedo, en cada nueva elaboración y en cada botella que lleva el nombre de Xaló más allá de sus fronteras.
La historia de Bodegas Xaló se construye cada día gracias al trabajo de sus socios, al cuidado de los viñedos y a la pasión por una tradición vitivinícola que forma parte de la identidad de la Vall de Pop desde hace siglos.
Quienes visitan la bodega tienen la oportunidad de conocer de cerca esta historia, descubrir cómo se elaboran sus vinos, mistelas y vermouths, y comprender el papel que la Moscatel y la Giró han desempeñado en la cultura agrícola de la comarca. Una experiencia que permite acercarse al territorio, a sus gentes y a una forma de entender el vino profundamente ligada a la tierra.
Además de las visitas guiadas, Bodegas Xaló cuenta con una Sala Gourmet donde pueden encontrarse sus vinos y una amplia selección de productos locales, así como una trayectoria reconocida en numerosos concursos y certámenes especializados que reflejan la evolución y el compromiso de la cooperativa con la calidad.
Más de sesenta años después de su fundación, Bodegas Xaló continúa compartiendo la historia, los sabores y la tradición vitivinícola de la Vall de Pop con todas aquellas personas que desean descubrir una de las señas de identidad más importantes de esta comarca de la Marina Alta.

La Cooperativa Valenciana Virgen Pobre de Xaló fue fundada en 1962 por catorce agricultores que decidieron unir sus esfuerzos para preservar la viticultura local y dar continuidad a una tradición agrícola profundamente arraigada en la Vall de Pop.
Bodegas Xaló está estrechamente vinculada a la Vall de Pop. Sus viñedos se encuentran principalmente en los términos municipales de Xaló, Llíber y Alcalalí, formando parte de una comarca con una larga tradición vitivinícola.
La Moscatel Romano o Moscatel de Alejandría es una de las variedades más representativas de la bodega y de la comarca. Durante siglos ha estado ligada a la producción de pasa, vinos y mistelas que forman parte de la identidad de la Marina Alta.
La Giró es una variedad tradicional vinculada históricamente a las zonas de montaña de la comarca. Actualmente forma parte de algunos de los vinos más representativos de la bodega y constituye un importante patrimonio vitivinícola de la Vall de Pop.
Actualmente la cooperativa cuenta con más de 400 socios, manteniendo el espíritu de colaboración que impulsó su fundación en 1962.
La crisis del negocio pasero y la llegada de la filoxera afectaron profundamente a la agricultura local durante el siglo XX. La creación de la cooperativa permitió a los agricultores unir esfuerzos para proteger la viticultura y garantizar su continuidad.
Sí. La bodega continúa trabajando con variedades históricas de la comarca como la Moscatel y la Giró, combinando tradición y evolución para elaborar vinos, mistelas y vermouths que reflejan la identidad de la Vall de Pop.
Sí. Bodegas Xaló organiza visitas guiadas donde los visitantes pueden conocer las instalaciones, descubrir el proceso de elaboración y participar en una cata comentada de vinos con maridaje.
Dirección:
Ctra. Xaló – Alcalalí s/n. – 03727 Xaló (Alicante).
Tlf. Oficina: 966 480 034.
Email Oficina: info@bodegasxalo.com
Tlf. Visitas: 646 79 85 45.
Email visitas: visitas@bodegasxalo.com
